La Zarzuela no tiene Sala de Prensa

septiembre 26, 2013 § Deja un comentario

Nos acabamos de enterar. Gracias a la comparecencia pública en la que se informó de la operación del Rey. El palacio de La Zarzuela no tiene Sala de Prensa.

De forma inédita, imprevista y en una decisión histórica, la Casa Real convocó una rueda de prensa para informar de algo que tenía que ser muy importante.

Hay quien ha hablado de que esta comparecencia pública ha significado un cambio en la manera de comunicar de la casa Real y una muestra de transparencia de la institución, muy afectada por los casos y rumores por todos conocidos. El jefe de la Casa y los tres doctores que le acompañaron, entre ellas el fulgurante Cabanela -que se ha convertido en una personalidad de relevancia para el gran público y ha demostrado muy buenas dotes como divulgador- dieron explicaciones y se mostraron amables y cercanos.

ImagenSin embargo, la rueda de prensa de La Zarzuela fue una decepción mediática. Se esperaba “algo más” que un diagnóstico médico y unas cuantas explicaciones institucionales.

¿Por qué se convocó justo ahora “con la que está cayendo?

  • Sólo la convocatoria de la rueda de prensa provocó durante horas una crisis. Se dispararon los rumores, se especuló con qué anuncio era ese tan importante como para que la Casa tuviera que salir ante los medios. Esto provocó que los medios ampliaran el foco sobre la información. Se ofreció en directo por TVE.
  • Desde mi punto de vista, creo que, como en otras ocasiones ha hecho la Corona, se podría haber informado con una Nota de Prensa. No era necesario más. Eso sí, salvo que la intención fuera poner en el estrellato mediático al doctor Cabanela.

¿Por qué no se cuidó el espacio?

  • Tapices flamencos, una mesa con un tapete granate, un salón cuadrado, con techos altos, sin iluminación adecuada para los requerimientos de la televisión. Además, los periodistas -110- sentados en sillas sin la posibilidad de disponer de una mesa o apoyo para tomar notas o situar los portátiles.
  • En concreto, la mesa con el tapete sobre la que situaron los cuatro protagonistas dolía sólo con verla. Establecía una barrera psicológica, una separación entre la sociedad y la Casa Real. Además no se dispuso un letrero con el nombre de los que hablaban, perfectos desconocidos -Cabanela ya no- por la opinión pública.
  • Habría sido mucho mejor -como luego se hizo tras la operación del Rey- hablar de pie, con un atril como apoyo, dando dinamismo a la escena.
  • Un espacio “de otra época” con el que se ha querido modernizar la institución. Se producía una disonancia entre el mensaje que se quería proyectar y el lugar desde el que estaba siendo proyectado.

REY JUAN CARLOS SERÁ OPERADO DE LA CADERA POR UN CIRUJANO DE LA CLÍNICA MAYO-0TSA5820.jpg-

¿Por qué no se cuidó la imagen proyectada por los protagonistas?

Las caras eran amarillas, blancas, verdes. Parecía que había pasado algo gordo, y cuando dijeron que le iban a operar, esas caras no se correspondían con la noticia. Eran más preocupantes las expresiones que la noticia” escribe Beatriz Cortázar.

  • El lenguaje no verbal de los doctores indicaba demasiada presión contenida. El momento en el que habló el doctor Villamor y se llevó una mano al cuello fue especialmente llamativo. Demostró incomodidad, nervios, tensión. ¿Por qué?
  • No se usaron elementos gráficos para explicar la operación o el estado de la cadera del monarca.
  • Por cierto, ¿era necesaria la presencia de tres doctores en un momento en el que en la calle se protesta por las reformas en la Sanidad pública?

¿Por qué no se enmracó el mensaje teniendo en cuenta en la agenda pública?

  • Al convocar la rueda de prensa se pusieron en efervescencia tanto la Agenda mediática (abdicación, caso Urdangarín) como la Agenda pública (la relación de los Príncipes de Asturias, la situación de la Sanidad Pública).
  • La Agenda institucional de la Casa Real (intervención quirúrgica del Rey) era un tema menor frente a los asuntos que hoy día ocupan la mayor parte de las informaciones sobre la Corona o los que preocupan a la sociedad.

¿Por qué se dejaron cuestiones abiertas?

  • La rueda de prensa fue demasiada larga, muy extensa, nadie tenía prisa. Pero se dejaron asuntos abiertos. ¿Por qué no se afirmó el día y la hora de la operación ya, en ese momento? ¿Por qué el jefe de la Casa del Rey no habló del coste de traer al doctor Cabanela? ¿Por qué se dieron respuestas vagas sobre el papel de la Corona?

ImagenDespués de la operación:

Tras la operación del Rey se ha vuelto a una sobreexposición mediática del asunto. A las habituales fotos en la entrada del hospital se han añadido comparecencia en la puerta de la clínica: mucho mejor por ser de pie, ágiles y directas.

En cambio, no puedo decir lo mismo de la comparecencia del doctor Cabanela cuando explicó la intervención quirúrgica delante de un photocall de la clínica Quirón. ¿Cuantó supone esta publicidad gratuita para el centro médico?

Anuncios

La gran tentación: improvisar

septiembre 16, 2013 § Deja un comentario

Es muy probable que todos lo hayamos hecho alguna vez. Por falta de tiempo, por presión de los medios que nos insisten con llamadas y peticiones de información.

Quizás porque hemos dado por supuesto que lo estamos haciendo muy bien y ya no necesitamos preparar nuestras intervenciones. O por nuestra cercanía o “colegueo” con los periodistas que cada día acuden a  nuestra sala de prensa corporativa.

Es cierto: hemos celebrado ruedas de prensa improvisadas. Hemos respondido a los medios de forma improvisada. Hemos aceptado una entrevista de manera improvisada. Es la gran tentación de estos días de comunicación permanente que vivimos (y padecemos).

Improvisar supone correr el mayor de los riesgos. Es como adentrarse en un bosque encantado sin disponer de nuestra espada mágica con un dragón merodeando para pegarnos un buen mordisco. El dragón es la audiencia –nuestras audiencias- y el bosque encantado son las consecuencias que se dan tras una mala respuesta, una respuesta equivocada o una respuesta (ingenua) que provoca daños en nuestra organización.

Imagen

(Foto: www.bosqueencantado.net)

Es extraño pero a veces preparamos con más detalle nuestras conversaciones con conocidos que nuestras intervenciones ante millones de personas. Nos parece que preparando las respuestas a las preguntas de los informadores prostituimos nuestra naturalidad y somos cómplices de la manipulación” señala el consultor en comunicación política, Luis Arroyo.

Cuando improvisamos lo que hacemos es destruir los aspectos vertebrales de la comunicación corporativa.

  • Nuestro plan de comunicación. Si damos un contenido improvisado a los medios dejamos en evidencia nuestro plan de comunicación, el elemento que nos guía y nos sostiene. Al improvisar lanzamos mensajes sin control, sin evaluar sus repercusiones en la reputación de nuestra institución y nuestros portavoces. Al improvisar no atendemos a los temas clave sobre los que sustentamos nuestra comunicación.
  • Nuestra agenda: cuando improvisamos alteramos el orden de nuestra agenda informativa. Esto tendrá consecuencias en el resto de contenidos programados así como en los actos o acontecimientos previstos que se verán “contaminados” por la improvisación anterior.
  • Nuestra comunicación interna: la comunicación corporativa debe siempre fluir de “dentro hacia fuera” de la organización. Si improvisamos cambiamos el sentido haciendo que nuestros públicos internos y nuestros equipos implicados en la comunicación puedan aducir aquello de “me he enterado por la prensa”.

Cuando improvisamos provocamos nosotros mismos una crisis de comunicación a la que tendremos que atender de inmediato.

Una crisis que pone en riesgo a nuestra institución en su conjunto y provoca alteraciones en la estrategia de comunicación de nuestra empresa, institución u organización.

La importancia de hacer balance

abril 15, 2013 § Deja un comentario

Llámalo balance. Llámalo conclusiones o informe final. Llámalo resultados o, si quieres, evaluación de resultados. Lo llames como lo llames es fundamental hacerlo

En comunicación nos atraen mucho las “primeras piedras”. Somos capaces de organizar actos de presentación espectaculares, inauguraciones de todo tipo y e incluso “premieres” de iniciativas de distinta condición y presupuesto.

Presentamos, damos a conocer, difundimos ese acto inaugural… pero lo que realmente le interesa a los medios son los resultados de aquello que hacemos.

Por eso tenemos que marcar con letras rojas la necesidad de evaluar y presentar los resultados, nuestros resultados, con la misma preparación e intensidad como lo hacemos con las “primeras piedras”.

¿Qué podemos evaluar?

  • Absolutamente todo lo que hagamos con nuestra institución o empresa. Se trata de una evaluación técnica que debe buscar su difusión a través de nuestros canales de comunicación. Debemos hacerlo incluso si los resultados no han sido todo lo bueno que esperábamos.

conclusiones-cnn

¿Cómo debemos hacerlo?

  • Cuantificando los resultados. No hay cosa que nos guste más a los periodistas que datos contrastados y de una fuente fiable. Pues bien, esa fuente debe ser nuestra institución o empresa.
  • Haciendo accesible y entendible esa cuantificación. Debemos interpretar los datos, relacionarlos con años anteriores, insertarlos en un contexto para que puedan ser entendidos a la primera.
  • Presentando de forma adecuada. Con una buena nota de prensa de apoyo, con estadísticas y cuadros, con imágenes, por ejemplo, del “antes y el después” de una obra de construcción o proyecto.
  • Presentando en el tiempo adecuado. Un balance de una actividad debemos presentarlo al día siguiente de su fin. O mejor, justo antes de que termine. De nada vale hacer un informe final dos meses después de haber terminado un proyecto y presentarlo entonces a los medios. No nos darán ni una sola línea.
  • Presentando en el lugar adecuado. En nuestra sala de prensa o en el lugar donde se ha desarrollado el acto o se ha concluido el proyecto. Debemos elegirlo de la forma más cuidadosa.

¿Qué resultados podemos obtener?

  • Atención mediática. Lograremos captar la atención de los medios.
  • Autoexigencia. Al saber que vamos a evaluar nuestras acciones y presentarlas a los medios situaremos un escalón por encima nuestro nivel de exigencia.
  • Hacer mejor las cosas. Cuando presentemos a los medios nuestro balance lograremos entender también qué podemos mejorar.
  • Mejorar nuestra imagen pública. Al presentar nuestros resultados ofrecemos una imagen seria, segura, fiable y confiable. Justo aquello por lo que trabajamos en el día a día de cualquier departamento de comunicación.

En ocasiones nos esforzamos mucho por nuestras “primeras piedras” pero, sin duda, las más apasionantes son las que vienen después. No es una idea mía sino de un amigo.

En comunicación sucede algo similar.

En situaciones de emergencia… pocas palabras bastan

abril 6, 2013 § Deja un comentario

Emergencias y catástrofes. Los peligros de la naturaleza también han de tenerse en cuenta en un plan de comunicación. Sobre todo si se trata de una institución pública que debe responder ante una urgencia que plantea riesgos para la población. Me refiero a episodios como los que hemos vivido en las últimas semanas de inundaciones en buena parte de España.

En estos casos ¿Cómo se debe comunicar?

Una norma fundamental: la comunicación que ofrezca la entidad debe estar guiada por el Plan de Emergencias de esa organización.

En esos planes de emergencia hay siempre un apartado dedicado a la comunicación con los ciudadanos. Así pues hay que seguir sus indicaciones.

En lo que respecta al departamento de Comunicación:

  • Establecer canales de comunicación interna con el Gabinete de Crisis técnico y político. También deberemos verificar cualquier otra información que nos llegue por canales distintos.
  • Adaptar nuestros canales de información permanente (redes sociales, web) para que las informaciones de emergencia ocupen lugares destacados.
  • Ampliar la actualización y periodicidad de nuestras informaciones a los medios de comunicación teniendo en cuenta sus horarios de cierre. De esta forma podemos ofrecerles una última hora actualizada. En este aspecto podemos por ejemplo informar mediante herramientas tipo whatsapp o line de forma directa a los teléfonos de los redactores encargados del tema.

En cuanto al qué y al cómo comunicar…

  • Pocas palabras pero exactas. Nuestros comunicados deben ser muy precisos y austeros. Es necesario huir del lenguaje técnico.
  • Pocas palabras pero manteniendo siempre los mismos mensajes.
  • Pocas palabras pero con una periodicidad constante. Debemos aumentar la frecuencia de nuestros mensajes, sobre todo por medio de las redes sociales que funcionan muy bien para mensajes de alerta.
  • Pocas palabras pero siempre atender a los medios. Es necesario atender todas y cada una de las demandas de información.
  • Pocas palabras pero teniendo en cuenta horarios de cierre y de informativos para ofrecer la información actualizada.
  • Pocas palabras pero con una información constante al ciudadano a través de todos los recursos informativos de los que dispongamos: medios de comunicación, pero también web, RRSS y si tenemos newsletter.

En estos casos de emergencias los medios de comunicación colaboran de forma muy valiosa. Es aquí cuando pueden ofrecer esa información de servicio público tan necesaria.

Si disponemos de perfiles en redes sociales…

  • Los ciudadanos nos ofrecerán informaciones a pie de calle. Debemos siempre contrastar la información y dar valor a aquellos mensajes que puedan ayudar a la situación.
  • Debemos responder con información contrastada a los mensajes de nuestros seguidores.
  • Podemos redifundir o retuitear aquellos mensajes que sean seguros y fiables.
  • Podemos crear comunidad en nuestras redes sociales haciendo partícipes a todos del desarrollo de los acontecimientos y de las necesidades concretas.

Y, por supuesto, siempre tranquilidad. Ante una emergencia hay que mantener la calma en todos los niveles de gestión… también en la dirección de comunicación.

En San Pedro también reinan los contenidos

marzo 14, 2013 § Deja un comentario

La comunicación del Vaticano se está enfrentando a una enorme prueba en estos días de renuncia papal, sede vacante y cónclave. Miles de millones de cristianos, toda la atención mediática mundial -con cinco mil periodistas acreditados de más de un millar de medios de comunicación- y el interés y la curiosidad de buena parte del planeta y de la opinión pública miran estos días a la columnata de Bernini.

 

Ante esta avalancha de interés los servicios de información y prensa del Vaticano están realizando un gran ejercicio de marketing de contenidos.

 Imagen

El boletín VIS News (Vatican Information Service) es buena prueba de ello. Emite diariamente un comunicado en el que ofrece una crónica de los sucesos del día y un reportaje en profundidad sobre aspectos destacados de la historia, la tradición, las normas o, simplemente, las curiosidades que rodean al proceso. Asimismo suele adjuntar información adicional en forma de enlaces a la web institucional de la Santa Sede (www.vatican.va).

 

Así, en estos boletines diarios, podemos conocer la historia de la chimenea por la que saldrá la fumata bianca o el devenir de los cónclaves; qué papa fue elegido de forma más rápida o qué cardenal no llegó a tiempo a un cónclave a principios del siglo XX.

 

Es un boletín enfocado a los medios de comunicación –en cuatro idiomas- pero no sólo para ellos. Mediante un sencillo formulario lo podemos recibir en nuestro email (http://www.vatican.va/news_services/press/vis/vis_sp.html).

 

De esta forma, el Vaticano apuesta por ofrecer una información de calidad, atractiva para los múltiples públicos que estos días se asoman a la actualidad y, sobre todo, interesante y susceptible de ser un contenido “viral”.

 

Esta nueva perspectiva de la comunicación del Vaticano se añade a las últimas innovaciones en materia de redes sociales con la puesta en marcha del Twitter del Papa @Pontifex, disponible en nueve idiomas y con más de tres millones de seguidores. En su presentación, el propio Benedicto XVI llegó a decir que en los tuits, “mensajes no más extensos que un versículo bíblico, se pueden formular pensamientos profundos si cada uno no descuida el cultivo de su propia interioridad” y que pueden servir para “una comunicación franca y abierta responsable y respetuosa del otro”.

 

En San Pedro también han integrado sus servicios informativos (Centro Televisivo, Radio Vaticana, agencia Fides, Sala de Prensa y diario L´Osservatore Romano) en una única web: www.news.va.

 

En todo lo anterior quizás haya tenido algo que ver el nombramiento de Greg Burke como asesor de Comunicación. Burke es un veterano corresponsal que durante una década ha trabajado en Roma para diversos medios como Fox o la revista Time.

Así habló Obama (en su segunda investidura)

enero 22, 2013 § Deja un comentario

Así habló Obama (en su segunda investidura)

El discurso que pronunció Obama en su segunda toma de investidura analizado en cinco claves. El corresponsal de El Mundo, Eduardo Suárez, lee entrelíneas y nos ofrece las bases sobre las que el presidente modeló su intervención ante el Capitolio.

Me quedo con el interés de Obama de hablar menos de la crisis y más de las desigualdades económicas de la sociedad.

La muerte de Sultán nos afecta

enero 18, 2013 § Deja un comentario

La muerte de Sultán nos afecta

La revista Más Poder Local, que edita con enorme acierto el Instituto Universitario Ortega y Gasset, me publica un artículo sobre Comunicación de Crisis en los Medios Sociales. Aquí os dejo el link. Se admiten críticas y sugerencias.